Un consumidor más exigente y orientado a la conveniencia redefine el futuro del retail alimentario

La cuarta edición de Auténtica, en Sevilla, ha puesto el foco en uno de los grandes retos de la distribución alimentaria: responder a un consumidor más diverso, informado y orientado a la conveniencia. El envejecimiento de la población, los hogares pequeños, la llegada de nuevas generaciones y la diversidad cultural están cambiando la forma de comprar y obligando al retail a revisar su propuesta.
Un escenario que coincide con las conclusiones de ‘The State of Grocery Retail 2026: Europe’, elaborado por McKinsey & Company y EuroCommerce y presentado durante Auténtica Premium Food. El informe dibuja un crecimiento estable para el grocery europeo, pero también presión sobre los márgenes. Eficiencia, diferenciación, marca propia, tecnología e inteligencia artificial aparecen como palancas para seguir siendo competitivos.
“Estamos viendo una población que envejece, hogares cada vez más pequeños y una generación Z que compra de forma diferente”, señalaba María Sánchez, directora de Alimentación de ANGED. La proximidad ya no se entiende únicamente como cercanía física: también significa rapidez, producto local y conexión con la cultura del territorio.
El precio continúa siendo un filtro decisivo, aunque convive con la calidad, la salud, la sostenibilidad o la conveniencia. En este contexto, la marca propia gana terreno y deja de percibirse únicamente como una alternativa de ahorro. Como explica Sílvia Segarra, directora de Comunicación y Relaciones Institucionales de Aldi, “ya se identifica como una preferencia”. Aun así, la marca de fabricante mantiene su capacidad para generar confianza, marcar estándares de calidad y atraer tráfico a tienda.
También crecen los platos preparados y el ready to eat. Menos tiempo para cocinar y nuevas rutinas impulsan soluciones para resolver el día a día, lo que obliga a retailers y proveedores a acelerar la innovación sin descuidar la calidad. “La prisa que tiene el equipo comercial tiene que ir avalada por un departamento de control de calidad”, recuerda Antonio Prada, Head of Quality & CSR de Lidl España.
El resultado es un consumidor más híbrido, que combina precio, sabor, salud y rapidez según cada momento. Una transformación que ya no habla solo de qué compramos, sino de cómo, cuándo y por qué lo hacemos.
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