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Las mejores pescaderías de España 2025


Portada (Las mejores pescaderías de España 2025) - GastroSpain (1)

El mar es cultura, territorio y memoria gastronómica. España, rodeada de costa y de tradición pesquera, cuenta con algunas de las mejores lonjas y puertos del mundo, capaces de ofrecer producto de una calidad incomparable. Hoy, más que nunca, el consumidor reconoce el valor del pescado fresco y del marisco bien tratado, y busca lugares donde el producto llegue del océano a la mesa con la mínima intervención posible. Esa conexión entre origen y paladar es el hilo conductor de nuestro recorrido.


En este artículo hablamos de las mejores pescaderías de España 2025, nombres con historia que permanecen vivos gracias a generaciones que han aprendido a leer la marea, a cuidar el género desde su extracción y a dignificar un oficio que sostiene comunidades enteras. Son proyectos familiares, espacios de mercado, redes de distribución o pescaderías que apuestan por innovación sin perder identidad. Diferentes en forma, pero idénticas en propósito: ofrecer el mar en su máximo esplendor.


Cada una de estas pescaderías representa un fragmento del litoral español y una manera de entender la gastronomía basada en frescura, honestidad y producto. En sus mostradores late el pulso de la pesca artesanal, la temporada, la trazabilidad y la emoción que despierta un pescado perfecto. Porque el mar no solo alimenta: también cuenta historias. Y estas diez direcciones lo demuestran cada día.




Pescadería Casapesca


Con más de setenta años de historia, Pescadería Casapesca es un referente absoluto en Avilés y una de las pescaderías más reconocidas de España. Fundada en 1953, comenzó en ella a trabajar el mítico “Nene”, quien con el paso de los años se convirtió en su propietario. Todo comenzó como un pequeño negocio de barrio que pronto se ganó la confianza de los vecinos gracias a la frescura y calidad de sus productos. Hoy, los tres hijos del "Nene" —Fran, Samuel e Iván— continúan al frente de esta saga familiar, manteniendo intacta la esencia de sus orígenes y adaptándola a los nuevos tiempos.


En Casapesca la máxima siempre ha sido clara: ofrecer el mejor pescado y marisco del Cantábrico, seleccionado personalmente en las rulas de Avilés y Gijón, y también en otros puertos asturianos y del norte de España. Salmonetes, lubinas, merluzas, virreyes, besugos o pixines llenan cada día sus mostradores, acompañados de mariscos frescos que reflejan la riqueza del litoral asturiano.


La experiencia de décadas de su equipo se nota en cada detalle, desde la cuidada selección de producto hasta el trato cercano con el cliente. Ese mismo rigor en la calidad ha convertido a Casapesca en proveedor de algunos de los mejores restaurantes de Asturias, incluyendo casas con Estrella Michelin y Soles Repsol que confían en ellos para llevar lo mejor del mar a sus cocinas.


Pero la modernización también forma parte de su trayectoria. A la renovación de la imagen —ahora en tonos negros y dorados— se suma una fuerte apuesta por la comunicación digital, con presencia en redes sociales, venta por WhatsApp, sorteos y, sobre todo, un servicio de reparto a domicilio que se ha convertido en un auténtico éxito. Desde Avilés y su comarca hasta cualquier punto de España, Casapesca envía sus productos en frío en apenas 24 horas, garantizando que la frescura del Cantábrico llegue intacta a cada mesa.


En definitiva, Pescadería Casapesca representa el equilibrio perfecto entre tradición y modernidad: una historia familiar nacida de la pasión por el mar, convertida hoy en una de las mejores pescaderías del país y en parada obligada para quienes buscan el auténtico sabor del norte.





A&V Pescadería


En Málaga, dentro del Mercado de Atarazanas, se encuentra A&V Pescadería, uno de esos rincones donde la tradición y la frescura se dan la mano. Fundada por el abuelo de los actuales propietarios, Andrés y Víctor, esta pescadería familiar lleva ofreciendo desde 1950 los mejores productos del mar con una filosofía clara: calidad, servicio y pasión por el buen pescado.


Cada mañana, el equipo de A&V selecciona personalmente el mejor género que llega al muelle malagueño: lubinas, doradas, merluzas, mariscos fresquísimos y delicatessen del mar que son el orgullo de la costa andaluza. Su lema, “para la mejor comida, servicio, valor y calidad”, se refleja en cada pedido y en la confianza de una clientela fiel que busca el auténtico sabor del Mediterráneo.


En A&V Pescadería el cliente es el protagonista. Andrés y Víctor, junto a su equipo, no solo venden pescado: lo preparan como verdaderos chefs. Cada pieza puede limpiarse, filetearse o cortarse al gusto del consumidor, lista para cocinar sin preocuparse de nada más. Su objetivo es que cada persona se sienta como en casa y disfrute de la experiencia de comprar pescado fresco con la atención cercana y personalizada que caracteriza a los negocios de siempre.


Pero si algo distingue a esta pescadería malagueña es su servicio rápido y eficiente. Saben que la frescura no espera, por eso los pedidos se preparan al momento, con la misma agilidad que en una cocina profesional. Además, su propuesta se ha adaptado a los nuevos tiempos con un servicio a domicilio, acercando el mejor pescado de Málaga a cualquier hogar de la provincia.


Con un ambiente familiar, un trato inmejorable y una selección de producto “para morirse”, A&V Pescadería se ha convertido en parada obligada para los amantes del buen pescado. En sus mostradores se percibe el mimo de tres generaciones dedicadas al mar, una historia que demuestra que cuando se trabaja con pasión, el sabor auténtico del Mediterráneo se mantiene vivo cada día.





Pescaderías Coruñesas


Hay nombres que han hecho historia en la gastronomía española, y Pescaderías Coruñesas es uno de ellos. Fundada en 1911 tras la inscripción de la sociedad Lamigueiro y Jové en el Registro Mercantil de A Coruña, esta casa nació de la mano de dos hombres visionarios: Luis Lamigueiro y Manuel Jové, pescadores y distribuidores que entendieron mejor que nadie el valor del mar y la importancia de llevarlo lejos. Tanto, que solo seis años después —en 1917— la empresa trasladó su sede a Madrid, donde hoy es referente absoluto en pescado y marisco premium.


Su crecimiento ha sido ejemplo de continuidad, excelencia y adaptación. Más de un siglo después, sigue vigente aquel refrán que muchos repiten con devoción: “El mejor pescado de España está en Madrid y lo tiene Pescaderías Coruñesas”. Mantener esa reputación durante tanto tiempo no es casualidad. A la tradición de sus orígenes han sabido sumar innovación constante, como demostraron en 2008 al lanzar su página web —una de las primeras pescaderías españolas en hacerlo— y en 2011 al inaugurar su tienda online, que hoy ofrece una selección de producto espectacular.


Pero su historia no solo se escribe en lonjas. En 1975 dieron un paso decisivo hacia la hostelería con la compra del restaurante El Pescador, y desde entonces su presencia gastronómica no ha parado de crecer. Actualmente son responsables de algunos de los templos culinarios más queridos de Madrid, como Filandón, Desde 1911 o el histórico Lhardy, al que lograron rescatar del cierre para devolverle el esplendor de antaño.


Quien consulta su web descubre una verdadera enciclopedia marina: fichas completas de cada pescado con zona de captura, valor nutricional, características y un apartado de recetas pensado para cocinar en casa como un chef. A ello se suma su línea propia de productos preparados y una selección de elaborados de marcas premium que completan la experiencia del consumidor exigente.


Pescaderías Coruñesas no es solo una pescadería: es un pedazo de historia viva del mar en el corazón de Madrid. Un siglo después de su nacimiento, sigue marcando el rumbo del sector con la misma esencia que les vio nacer: producto impecable, vocación de excelencia y un compromiso absoluto con la calidad. Una parada imprescindible entre las mejores pescaderías de España 2025.





Pescados Rabina


Hablar de Pescados Rabina es hablar de uno de los grandes nombres del mar en España. Una marca que ha acompañado la evolución gastronómica del país desde 1895 y que continúa, más de un siglo después, siendo referencia absoluta en pescado y marisco gallego de primera calidad. Lo que nació como la necesidad de una madre —Josefa Carro— de sacar adelante a su familia, se ha convertido con el tiempo en una casa respetada dentro y fuera de Galicia, abasteciendo a las cocinas más exigentes y manteniendo un legado del que hoy es custodio Marcos Rabina, cuarta generación familiar al frente del proyecto.


Ubicados en el Mercado de la Plaza de Lugo, en A Coruña, trabajan mano a mano con marineros, mariscadores y pequeñas embarcaciones que utilizan métodos de pesca artesanales, sostenibles y respetuosos con el ecosistema marino. De sus rías obtienen centollos, nécoras, percebes, merluzas, rodaballos, besugos y otros tesoros del Atlántico que viajan cada día a restaurantes, pescaderías y mesas de toda España. Una selección que cambia según la temporada y que se renueva a diario en lonja —principalmente en Ribeira y A Coruña— garantizando siempre frescura, sabor y trazabilidad.


Su filosofía es sencilla y rotunda: solo trabajan con género de primera, capturado de manera responsable y con un compromiso férreo con el mar. Para Rabina, vender pescado no es solo un oficio, sino una forma de honrar la historia familiar y la riqueza de sus costas. Disciplina, constancia y respeto por el producto marcan cada decisión dentro de la empresa.


Además, Pescados Rabina ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos sin perder esencia. Hoy cuentan con un servicio de reparto en 24 horas a toda España y una lista de difusión vía WhatsApp donde el cliente puede recibir, cada día, la oferta disponible con solo enviar su nombre y dirección de envío. Un sistema cómodo, directo y perfecto para quienes buscan el mejor pescado sin complicaciones.


Calidad, sostenibilidad y tradición resumen el espíritu de Pescados Rabina. Una de esas pescaderías que no solo vende producto: cuenta una historia, conserva una cultura y pone en valor la pesca artesanal. Por eso, en 2025, no se puede hablar de las mejores pescaderías de España sin mencionar su nombre.





La Platjeta


A veces, para entender el valor real del mar, basta con mirar hacia quienes lo trabajan cada día. La Platjeta es uno de esos proyectos que nacen desde dentro, desde la sal en la piel, desde generaciones enteras dedicadas a la pesca tradicional en la Barceloneta. Aquí el pescado no es solo producto: es historia, identidad y territorio. Y de esa unión surge una pescadería que en 2025 destaca como una de las más auténticas y valiosas de España. Su filosofía es simple y contundente: pescado y marisco fresco, de proximidad y de máxima calidad, capturado pocas horas antes de llegar al consumidor.


Cada mañana sus dos embarcaciones —La Ostia, homenaje al barrio que les vio crecer, y Nus, el nuevo impulso de la familia— salen a faenar en la costa catalana. Al atardecer, el producto pasa por subasta, lonja o mercado central. No hay excedentes ni género retenido de un día para otro: lo que se vende es del día, real, vivo. Quizá por eso La Platjeta se ha ganado el cariño de quienes buscan el sabor del Mediterráneo sin filtros.


La Barceloneta es mar en su ADN. Sus calles aún conservan el eco de los primeros pescadores, aunque ahora conviva con cruceros, turistas y nuevas dinámicas urbanas. Sin embargo, en el Moll del Rellotge todavía se escucha el latido antiguo de las redes y el choque de cajas en plena madrugada. Allí comienza el viaje de merluzas brillantes, gambas rojas, mejillones, jureles, salmonetes, sepias salvajes y nécoras que terminan en la mesa del cliente ese mismo día, sin intermediarios.


La Platjeta forma parte del Codi de Bones Pràctiques Comercials de Catalunya, un compromiso que refuerza su apuesta por la sostenibilidad y la transparencia. Su catálogo es generoso: pescado blanco y azul, marisco fresco, cestas recién capturadas, opciones congeladas, ahumados, conservas y platos preparados listos para disfrutar. Incluso ofrecen productos complementarios pensados para mantener la frescura en casa.


Por respeto a la tradición, defensa del producto local y una frescura difícil de igualar, La Platjeta se ha consolidado como una parada imprescindible dentro de las mejores pescaderías de España 2025. Un proyecto que no vende pescado: vende mar, memoria y verdad.





Pescados y Mariscos Angelito


Si hablamos de tradición marinera en el sur de España, Pescados y Mariscos Angelito ocupa un lugar destacado. Desde 1952, esta empresa sevillana ha construido una trayectoria sólida como mayorista y detallista de pescado y marisco fresco, convirtiéndose con los años en una compañía referente dentro del mercado nacional. Más de siete décadas de experiencia que hoy se traducen en un servicio impecable, producto seleccionado con criterio y un compromiso constante con la calidad.


Lo que comenzó como un pequeño negocio familiar ha evolucionado hasta convertirse en una empresa de distribución con presencia en buena parte del país. Angelito llega con regularidad a mercados y cocinas de Huelva, Cádiz, Málaga, Badajoz, Barcelona, Córdoba o Granada, articulando una red logística moderna y eficiente que permite que cada pedido conserve la máxima frescura posible. Su catálogo abastece tanto al consumidor final como al sector hostelero, ofreciendo suministro estable a restaurantes, hoteles y servicios de catering que buscan excelencia en pescados y mariscos.


No es casualidad que se hayan consolidado como uno de los nombres indispensables del sur. En Sevilla disponen de varios puntos de venta estratégicos, entre ellos su sede en Nuevo Torneo, orientada principalmente al comercio mayorista, así como su presencia en dos mercados emblemáticos de la provincia: La Encarnación y Pino Montano. En ellos encontramos mostradores repletos de producto recién llegado, con el olor a mar que anuncia género de primera.


La clave está en la selección. Angelito elige el pescado en los mejores orígenes, priorizando captura fresca y temporada. Las gambas y cigalas llegan desde Huelva; las merluzas grandes y blancas proceden de los puertos del norte; y toda su gama está pensada para responder a las necesidades de la cocina andaluza, donde la fritura es arte. A esta oferta se suman su línea de pescado congelado, salazones y conservas, ampliando posibilidades sin renunciar al sabor.


En 2025, Pescados y Mariscos Angelito continúa demostrando por qué es una pieza clave en la gastronomía del país. Tradición, frescura y capacidad de distribución convierten a esta casa en una de las mejores pescaderías de España: sólida, auténtica y con el mar siempre por bandera.





Pescadería Nieves


En ocasiones, las grandes historias comienzan con un giro inesperado, y la de Pescadería Nieves es una de esas que nacen del mar y se afianzan en la tierra. Tras sobrevivir a dos naufragios y pasar 48 horas a la deriva frente a las costas marroquíes, Miguel Sempere decidió abandonar la vida en alta mar y dedicarse a vender pescado en los alrededores de Santa Pola. Primero con una motocicleta y más tarde con un pequeño local en El Altet —al que puso el nombre de su mujer, Nieves— empezó a construir un legado que hoy cumple más de cuarenta años y ya va por su tercera generación.


Lo que distingue a Pescadería Nieves es su vínculo directo con la Bahía de Santa Pola, un entorno marino de altísimo valor biológico del que proceden sus productos. Desde 1981 su especialidad es el Peix de Santa Pola, un pescado de sabor característico y frescura máxima que cada día llega a las mostradores recién salido de la lonja. Ese trabajo constante ha convertido a la familia Sempere en referencia de calidad dentro y fuera de Alicante.


Actualmente es Manuel, nieto del fundador, quien lidera el negocio con el mismo compromiso que sus antecesores: ofrecer producto impecable y acercarlo a nuevas mesas. Para ello, han incorporado envíos a toda España, llevando sabor mediterráneo a cualquier punto del país. Sus tres puntos de venta —en El Altet, Arenales del Sol y Valverde— mantienen el espíritu original de la casa: cercanía, tradición y atención directa al cliente.


Entre sus tesoros destaca la Gamba Roja de Santa Pola, considerada una de las joyas gastronómicas del Levante. Ideal a la plancha con sal gorda, marida especialmente bien con blancos de uva Albariño y está presente tanto en alta cocina como en celebraciones familiares. Junto a ella brillan cigalas, quisquillas, bogavantes, gamba blanca, langosta y una selección de pescado fresco que abarca gallo de San Pedro, mero, dorada, salmonete, dentón, calamar, sepia y pulpo.


Además, Nieves ofrece marisco recién cocido, preparado con precisión y en su punto exacto de sal, listo para disfrutar sin manipulación previa.


Por autenticidad, historia y sabor, Pescadería Nieves es un nombre indispensable entre las mejores pescaderías de España 2025. Un negocio familiar que ha convertido la tradición marinera en identidad, excelencia y memoria viva del Mediterráneo.





Sagastume


A veces basta un gesto sencillo para iniciar una historia que perdura casi un siglo. Así nació Sagastume, cuando en 1939, Gabriela —bisabuela de los actuales propietarios— comenzó a cuidar el pescado que los arrantzales descargaban cada madrugada en el puerto de San Sebastián. A cambio recibía parte del género, y con él recorría los caseríos cercanos vendiendo producto con una habilidad y honestidad que pronto se hicieron legendarias. Aquella forma de trabajar, basada en la cercanía, el respeto al mar y la búsqueda de calidad, puso los cimientos de una pescadería que hoy es referente absoluto en el panorama nacional.


Generación tras generación, la familia ha mantenido vivo ese espíritu, seleccionando con precisión milimétrica lo mejor que ofrece el Cantábrico. Sagastume apuesta por la pesca sostenible, por la frescura diaria y por la excelencia como norma. En sus mostradores brillan piezas icónicas del norte: merluza de anzuelo, besugo, rodaballo salvaje… productos que llegan a manos del cliente con la garantía de haber sido escogidos uno a uno con conocimiento y oficio.


El marisco es otro pilar fundamental. En sus instalaciones disponen de viveros propios y salas de cocción, un elemento diferenciador que les permite controlar la calidad desde el origen hasta la entrega final. No faltan tesoros como el centollo, el buey de mar o las angulas, además de mariscadas ya listas para encargar, perfectas para celebraciones o para disfrutar del mar tal y como llega a la costa.


Su propuesta va más allá del producto fresco. Sagastume ha creado una oferta gastronómica que se completa con conservas de altísimo nivel —pulpo, salmón, caviar, anchoas— y una carta líquida pensada para acompañarlas. Albariños, txacolís, cavas y champagnes forman parte de su selección, un maridaje ideal para quienes buscan elevar cualquier comida a experiencia.


Por tradición, por compromiso con el mar y por un producto que habla por sí mismo, Sagastume se consagra como una de las mejores pescaderías de España 2025. Un lugar donde el océano no solo se compra: se respeta, se cuida y se disfruta.





Pescaderías Antonio Municio


Entre los pasillos del Mercado de Maravillas, uno de los epicentros gastronómicos más importantes de Madrid, se encuentra uno de los puestos con más historia, oficio y producto del recinto: Pescaderías Antonio Municio. Un proyecto familiar que lleva más de 40 años defendiendo la esencia del mercado tradicional, el trato cercano y el pescado escogido con criterio. Su lema lo define con claridad: Máxima calidad al mejor precio.


La historia comenzó con Antonio, quien con solo 14 años pasaba los veranos ayudando en la pescadería de su tío. Aquella experiencia marcó un camino. Dos años después ya trabajaba en el Mercado de Maravillas, y en 1995 tomó la decisión que cambiaría su vida: abrir su propio puesto. Al principio fue un negocio pequeño, casi íntimo, en el que solo le acompañaba su cuñado Juan Carlos. Con el tiempo, sus hijos José Antonio y David empezaron a ayudar durante las vacaciones y, al terminar sus estudios, se sumaron definitivamente al proyecto. Hoy, Municio es ya un equipo de más de diez profesionales, todos formando parte de una misma escuela basada en técnica, oficio y respeto absoluto al producto.


Su espacio en los puestos 255 y 256 del mercado es un referente para quienes buscan pescado fresco con garantías. Disponen de tecnología avanzada para la conservación y la preparación del género, algo que permite mantener intactas la textura y el sabor. La variedad es abrumadora y siempre llega con nombre, origen y calidad contrastada: merluza de pincho del Cantábrico, rodaballo salvaje, virrey, rape, pez San Pedro, cabracho, salmonete de roca, bonito, lenguado… un catálogo que se actualiza según temporada y captura.


El marisco no se queda atrás. Destacan el bogavante, la cigala, la gamba roja, el carabinero, percebes gallegos y almejas de diferentes categorías, además de mariscadas listas para llevar, conservas premium, ahumados y preparados como las tortillitas de camarón o el cazón en adobo. A esto se suma su tienda online, que permite recibir producto en casa con la misma calidad y frescura que en el mercado.


Por trayectoria, frescura y compromiso familiar, Pescaderías Antonio Municio ocupa un lugar imprescindible entre las mejores pescaderías de España en 2025. Un rincón donde el mar entra en Madrid con toda su fuerza.





Cetárea Duromar


En Sanxenxo, uno de los puntos más emblemáticos de la costa pontevedresa, encontramos un nombre imprescindible cuando se habla de marisco gallego de alta calidad: Cetárea Duromar. Más de 25 años de experiencia avalan el trabajo de esta empresa familiar que ha sabido unir tradición, producto y servicio para llevar el sabor del Atlántico a restaurantes, hogares y mesas de toda España. Su filosofía es clara y firme: ofrecer marisco gallego en su mejor momento, con una frescura que se reconoce desde el primer bocado.


Lo que distingue a Duromar es su profundo respeto por la materia prima. Trabajan con marisco procedente de la ría y lo depuran con agua de mar natural, sin cloros ni químicos, lo que permite mantener intacto el sabor original y la textura del producto. Una técnica tradicional y sostenible que reivindica la identidad marina de Galicia y que se refleja en la calidad final. Porque aquí, el mar se sirve tal y como llega de la costa.


Su especialidad es el marisco y su selección es un auténtico homenaje al Atlántico: bogavantes, bueyes de mar, centollos, nécoras, cigalas y langostas gallegas entre muchas otras piezas. Cada ejemplar se elige con meticulosidad y se presenta de forma impecable, tanto si está destinado a un restaurante con estrella como a una comida familiar en casa. Su tienda online permite además recibir producto con calidad de lonja, listo para cocinar o incluso ya preparado en mariscadas listas para servir.


Pero Duromar no solo vive de marisco. Uno de sus mayores éxitos son los pulpitos cocidos y envasados al vacío, de pequeño tamaño, tiernos, sabrosos y con un punto de cocción perfecto. Junto a ellos destacan sus mejillones de calibre grande y ostras gallegas de excelente calidad. Y para quienes quieren disfrutar Galicia en formato diferente, sus empanadas merecen mención aparte: una docena de rellenos distintos —pulpo con queso de tetilla, mejillón, choco, atún…— ideales para compartir, regalar o acompañar una buena mesa marinera.


Por producto, por servicio y por compromiso con el origen, Cetárea Duromar es una apuesta segura. Un proyecto que confirma que Galicia sabe a mar, y aquí se entrega en estado puro.




Otras pescaderías que merece la pena conocer


En la Boquería de Barcelona, Pescadería Ripoll Estera es un clásico del mercado: una saga familiar con más de un siglo de historia que sigue apostando por pescado y marisco fresco para particulares y hostelería, y que ha sabido actualizarse con servicios a medida y propuestas pensadas para el día a día. En Bilbao, Zarate combina restaurante con pescadería, trabajando con una red de proveedores que le garantiza el mejor producto del Cantábrico y permitiendo al cliente llevarse a casa el mismo pescado que luce en sus platos. En Navarra, Pescaderías Nemo ofrece una amplia variedad de pescado de volanta y anzuelo, además de marisco fresco o recién cocido en sus propios cocederos, con un servicio muy orientado tanto a familias como al canal horeca. En Valencia, dentro del Mercado de Colón, Martin&Mary se ha especializado en ostras —especialmente francesas— y en una selección de pescados y mariscos muy cuidada, ideal para quienes buscan un punto más gourmet.


En Madrid, Pescados y Mariscos Ernesto Prieto se ha consolidado como uno de los nombres más respetados por cocineros y aficionados gracias a su producto premium, cortes específicos y un dominio absoluto de la temporada. Pescadería Mari mantiene intacto el espíritu de mostrador de barrio, con compra diaria en lonja y un trato cercano que acompaña a una oferta variada de pescado y marisco fresco para el consumo cotidiano. Pescadería Carmelita apuesta por marisco de primera calidad y por una selección de piezas de costa muy bien trabajadas, convirtiéndose en una dirección segura cuando se busca género para ocasiones especiales sin salir del mercado.


También en la capital, Pescadería José Luis destaca por su atención personalizada, la limpieza y preparación al gusto del cliente y una cuidada selección de producto nacional de temporada. En la costa, La Barquita de San Vicente trabaja en contacto directo con embarcaciones de bajura, ofreciendo pescado que pasa casi sin intermediarios del mar al mostrador, con frescura máxima como argumento principal. Y completando este recorrido, Pescadería Domingo Navajas equilibra variedad, calidad y buen precio, con una oferta que combina clásicos del día a día y mariscos pensados para celebrar alrededor de la mesa. Juntas, estas diez direcciones demuestran por qué en España el mar se sigue viviendo —y comiendo— con tanta intensidad.

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