Las mejores coctelerías de Barcelona 2026
- Irene Sánchez
- hace 8 horas
- 10 Min. de lectura

Barcelona se ha consolidado en los últimos años como una de las grandes capitales europeas de la coctelería, impulsada por su carácter cosmopolita, su efervescente creatividad y una generación de bartenders que ha sabido elevar el arte de mezclar al nivel de la alta gastronomía. En 2026, la ciudad vive un momento especialmente dulce, con una escena líquida diversa, sofisticada y en constante evolución. Esta guía de las mejores coctelerías de Barcelona 2026 nace para señalar los espacios imprescindibles donde el cóctel se entiende como una experiencia completa.
En estas barras conviven la tradición y la vanguardia, los grandes clásicos reinterpretados con mirada contemporánea y las propuestas más innovadoras que exploran nuevas técnicas, texturas y narrativas. El denominador común es un profundo respeto por el producto, una ejecución técnica impecable y una clara voluntad de sorprender sin perder el equilibrio. Barcelona se ha convertido así en un destino de referencia internacional para los amantes de la coctelería, capaz de seducir tanto al público curioso como al paladar más experto.
Desde espacios íntimos y elegantes hasta locales con un marcado carácter experimental, nuestra selección propone un recorrido por la escena más estimulante de la ciudad. Un viaje líquido que invita a descubrir, disfrutar y repetir. Prepárate para sumergirte en las mejores coctelerías de Barcelona 2026, donde cada sorbo cuenta una historia y cada visita deja huella.
Bobby Gin
Hablar de Bobby Gin es hablar de ginebra en mayúsculas. En el siempre inquieto panorama barcelonés, este local del barrio de Gràcia sigue brillando con luz propia gracias a una propuesta clara, coherente y profundamente respetuosa con el destilado que le da sentido a todo: el gin. No en vano, Bobby Gin fue el primer cocktail bar especializado en ginebra en Barcelona, una condición que no solo mantiene, sino que ha sabido convertir en identidad.
Ubicado a tan solo cinco minutos de Paseo de Gracia y Diagonal, Bobby Gin se ha consolidado desde su apertura en junio de 2011 como un destino imprescindible para los amantes de la coctelería de alto nivel. Aquí no se viene simplemente a “tomar algo”, sino a entender la ginebra, a explorar sus matices y a disfrutar de un servicio cercano, casi didáctico, que marca la diferencia.
El gran responsable de esta trayectoria es Alberto Pizarro, bar manager y auténtico arquitecto del proyecto. Bartender de la cabeza a los pies, Pizarro está considerado uno de los grandes especialistas en ginebra a nivel internacional. Su victoria en la World Class Competition 2011, con el cóctel Urdemales, fue una declaración de intenciones: dominio absoluto de los botánicos, sensibilidad para el equilibrio y una capacidad única para potenciar cada ingrediente sin eclipsarlo. Esa misma filosofía impregna hoy toda la carta de Bobby Gin.
La propuesta líquida se articula en torno a signature gin&tonics con copyright, auténticas recetas de autor, los ya célebres Ginforks —una categoría propia a medio camino entre el gin&tonic y el cóctel— y una selección de ginebras que roza lo enciclopédico, incluyendo ediciones limitadas y referencias difíciles de encontrar incluso fuera de España. Todo se ejecuta con precisión, técnica y una obsesión constante por la armonía.
El espacio acompaña a la experiencia. Chic, íntimo y agradable, Bobby Gin transmite la sensación de bar vivido gracias a su cuidada decoración: una barra forrada con puertas antiguas, muebles de cajones reciclados y una iluminación cálida que invita a quedarse. La música, siempre bien medida, marca el ritmo de la noche sin imponerse.
En definitiva, Bobby Gin no solo es una de las mejores coctelerías de Barcelona de este 2026, sino un auténtico santuario para los devotos del gin. Un lugar donde la ginebra se respeta, se estudia y se disfruta hasta alcanzar, sin exagerar, la verdadera ginfinity.
Paradiso
Proseguimos con uno de los grandes iconos de la coctelería contemporánea: Paradiso. Situado en Carrer de Rera Palau, 4, en pleno barrio del Born, este templo líquido se ha consolidado como una referencia internacional tras ser reconocido como la mejor coctelería del mundo por The World’s 50 Best Bars. Un hito que corona un proyecto nacido en 2015 de la mano de Giacomo Giannotti y Margarita Sader, dos nombres clave en la escena actual.
Tras la aparente sencillez de un pequeño bar de pastrami, se esconde un espacio enigmático y cautivador. El acceso, a través de una puerta de nevera antigua, introduce al visitante en un universo clandestino donde el diseño y la sorpresa son protagonistas. Paradiso ha evolucionado de speakeasy secreto a visita obligada en Barcelona, sin perder ese halo de exclusividad que lo hace tan especial.
La trayectoria de Giacomo Giannotti explica buena parte del ADN del local. Nacido en la Toscana, se formó como bartender en Londres, donde perfeccionó técnica y disciplina, antes de asentarse en la Barcelona mediterránea. Aquí desarrolló una mixología emocional, elegante y cercana, caracterizada por la conexión directa con el cliente y una ejecución impecable detrás de la barra.
La carta de cócteles de autor es uno de los grandes atractivos de Paradiso. Propuestas como Hidden Island, de perfil cremoso y marino; Kriptonita, eléctrico y agridulce; o el Evolution Negroni, tropical y especiado, muestran una creatividad sin límites, siempre al servicio del equilibrio. Cócteles como The Cloud o Great Gatsby elevan la experiencia a un terreno casi escénico, donde aroma, sabor y presentación se integran a la perfección.
A esta excelencia líquida se suma un firme compromiso con la sostenibilidad. Paradiso avanza desde hace años hacia un modelo zero waste, reduciendo drásticamente el uso de plásticos y transformando residuos en objetos reutilizables dentro del propio bar, e incluso en merchandising ecológico.
Paradiso es mucho más que una coctelería premiada: es una experiencia sensorial completa, innovadora y responsable, que define con autoridad el presente y el futuro de las mejores coctelerías de Barcelona 2026.
Nuts Indulgence Club
Continuamos con una de las propuestas más singulares y teatrales de la ciudad: Nuts Indulgence Club. Situado en Carrer Muntaner, 147, este club de coctelería ha sabido conquistar al público barcelonés en tiempo récord gracias a una combinación poco habitual de diseño, fantasía y mixología de alto nivel.
La historia de Nuts arranca en la confluencia de Muntaner con Roselló, cuando dos amigos y reconocidos diseñadores, Lázaro Rosa-Violán y José María Morera, decidieron unir talento y experiencias para dar forma a un concepto radicalmente distinto. El resultado es un espacio que parece haber existido siempre, como si fuera el cuartel general de una troupe de excéntricos viajeros o una oda a los personajes singulares que habitan la noche.
Nuts Indulgence Club es mucho más que una coctelería. Es una auténtica aventura sensorial que transporta al visitante a ciudades como París, Venecia, Ámsterdam o Burdeos a través de objetos, muebles y detalles cuidadosamente seleccionados. Terciopelos italianos, vidrieras galas y piezas con historia conviven en un interiorismo exuberante que refleja los numerosos viajes de sus creadores y su pasión por el detalle bien entendido.
La filosofía del local se basa en ofrecer una propuesta elegante y de alta calidad en un ambiente mágico, pensada para quienes valoran el ritual de la copa tanto como el entorno. La música —con protagonismo del jazz—, la iluminación y la posibilidad de disfrutar de zonas más privadas refuerzan esa sensación de club exclusivo y atemporal.
En lo líquido, la carta apuesta por licores high-end y recetas reconocibles, ejecutadas con precisión y personalidad. Clásicos reinterpretados como el Dry Martini, el Negroni o el Old Fashioned conviven con creaciones propias como Nuts (bourbon, chocolate negro y avellana), Smoked Banana Split o Spicy Dom’s, firmadas por destacados bartenders invitados. También hay espacio para opciones frescas y actuales como Japan Blossom, Pornstar Martini o Gin Fino, ampliando el abanico de estilos y paladares.
Nuts Indulgence Club es, en definitiva, una coctelería para dejarse llevar, donde cada visita es distinta y cada detalle cuenta. Un refugio hedonista y sofisticado que se ha ganado, por méritos propios, un lugar destacado entre las mejores barras de Barcelona en 2026.
Sips
No podía faltar uno de los proyectos más influyentes y disruptivos de la última década: Sips. Ubicado en la calle Muntaner, este espacio ha redefinido el concepto de bar contemporáneo bajo una premisa clara: elevar la experiencia de beber a un acto cultural.
Sips se define como Drinkery House, un lugar desenfadado y social donde la coctelería de alta cultura se presenta sin rigidez ni solemnidad. Aquí no existen barras que separen a bartenders y clientes; el espacio es abierto, democrático y diseñado para fomentar la conexión humana. Todo gira en torno al líquido: el sabor es la obsesión, la técnica está al servicio de la emoción y la vajilla adopta un papel esencialista, siempre subordinada a la bebida y nunca protagonista.
La filosofía líquida de Sips parte de la coctelería clásica, pero sin encorsetarse en normas. El equipo trabaja con técnicas procedentes tanto del bar como de la cocina y la repostería, reinterpretándolas para dar forma a bebidas únicas. Clarificaciones con propósito, texturas diseñadas a medida y sabores reconocibles son parte de un ADN que huye del exceso de ingredientes y de la confusión gustativa. Cada cóctel busca ser claro, identificable y memorable.
Detrás de este ambicioso proyecto están dos figuras clave de la mixología internacional. Por un lado, Marc Álvarez, con una sólida trayectoria que incluye la dirección del programa de bebidas del grupo elBarri de los hermanos Adrià. Por otro, Simone Caporale, referente mundial tras convertir Artesian at The Langham en el mejor bar del mundo durante cuatro años consecutivos. Juntos inauguraron Sips en 2020, logrando en tiempo récord situarlo entre los mejores bares del planeta, con el tercer puesto en The World’s 50 Best Bars 2022.
La experiencia se completa con un equipo joven, entusiasta y altamente comprometido, capaz de transmitir la filosofía del proyecto con naturalidad y precisión. Además, Sips amplía su universo con propuestas como Esencia, una forma de beber en secuencias, casi como un menú degustación líquido, y una cuidada línea de merchandising artístico en ediciones limitadas.
Sips es una nueva manera de entender el acto de beber, donde técnica, sensibilidad y hospitalidad se funden en cada sorbo. Un imprescindible absoluto en la Barcelona líquida de este año.
Marlowe Bar
Hay bares que nacen de un concepto y otros que nacen de un sueño. En el caso de Marlowe Bar, lo que se materializa es una fantasía compartida por muchos amantes de la noche: una coctelería de verdad, viva, elegante y sin imposturas. Un lugar donde sentarse en un extremo de la barra, observar el mundo pasar y dejar que cada trago marque el ritmo de la velada. Así se entiende Marlowe, uno de los nombres imprescindibles de Las mejores coctelerías de Barcelona 2026.
Ubicado en el vibrante barrio de El Born, Marlowe Bar respira el equilibrio perfecto entre modernidad y vieja escuela. Sus creadores lo definen como “lo más moderno de lo clásico y lo más clásico de lo moderno”, una frase que resume a la perfección su propuesta líquida y su atmósfera. Aquí conviven el jazz y el blues de un lunes tranquilo con noches improvisadas que acaban escribiendo pequeñas historias de barra y parroquia fiel.
Al frente del proyecto se encuentra Marc Pinotti, barcelonés apasionado y heredero espiritual de la mítica coctelería Gimlet. Su visión es clara: rendir culto al bartender como maestro silencioso, capaz de leer al cliente, interpretar sus dudas y traducirlas en el cóctel perfecto. En Marlowe, nada se impone; todo se sugiere con elegancia.
La icónica barra de madera pulida es el corazón del local. Un espacio íntimo donde se cruzan confidencias, miradas cómplices y conversaciones ajenas que uno escucha sin querer. En este juego de misterio —inspirado en la figura del detective Philip Marlowe— el equipo afina el instinto para descubrir qué trago encaja mejor con cada personalidad. Aquí el cliente puede pedir un Dry Martini seco, un Gimlet sin titubeos o dejarse llevar por la recomendación de la casa.
La carta es un homenaje a los grandes clásicos, reinterpretados con precisión técnica y respeto absoluto por la tradición. Old Fashioned en múltiples variantes, rondas interminables de clásicos bien ejecutados y una cuidada selección de destilados conviven con pequeñas licencias contemporáneas que aportan frescura sin romper el relato.
Marlowe Bar es un altar para bartenders y amantes del bar auténtico. Pequeño, elegante, con rock’n’roll en el alma y espíritu de parroquia. Un lugar donde cada noche puede ser rutinaria o legendaria, pero siempre acompañada de un buen trago. Y eso, hoy en día, es un lujo.
Dr. Stravinsky
En Dr. Stravinsky, la sensación es la de haber dado con un lugar oculto, casi secreto, donde alguien sigue elaborando fórmulas imposibles lejos del ruido de la ciudad. Escondido en un callejón del barrio del Born, este espacio parece concebido para alimentar la fantasía: un laboratorio donde cada bebida nace con vocación de pócima.
La escenografía es parte esencial del relato. Tras las ventanas del local brillan alambiques de cobre que destilan lentamente, reforzando una estética steampunk y alquímica que atrapa desde el primer instante. El ambiente invita a bajar el ritmo, observar y dejarse llevar, como si el tiempo funcionara aquí con otras reglas. Dr. Stravinsky no busca deslumbrar con artificios gratuitos, sino construir una atmósfera coherente con lo que sucede en la copa.
Y lo que sucede en la copa es notable. Alrededor del 70 % de las bebidas se elaboran en el propio local, un rasgo distintivo que define su identidad. Destilados propios, maceraciones, fermentaciones e infusiones forman parte de un proceso artesanal que convierte al bar en un auténtico laboratorio de cócteles. Se aplican técnicas centenarias con precisión contemporánea, siempre al servicio del sabor y la personalidad del trago.
La carta se mueve lejos del clasicismo ortodoxo para explorar un lenguaje propio. Abundan las hierbas aromáticas, frutas, botánicos y combinaciones poco convencionales, dando lugar a cócteles intensos, complejos y sorprendentemente equilibrados. Las presentaciones, cuidadas y originales, refuerzan la experiencia sin distraer del objetivo principal: beber algo distinto, bien pensado y con identidad.
Otro de los pilares del proyecto es su compromiso con la sostenibilidad. Dr. Stravinsky trabaja con productores de proximidad, colabora con artesanos afines y reduce de forma consciente el uso de plásticos, cuidando cada detalle para minimizar el impacto ambiental de su actividad.
Dr. Stravinsky es un bar para curiosos, para quienes disfrutan del proceso tanto como del resultado. Un espacio donde la técnica se convierte en narrativa líquida, y donde cada visita ofrece la sensación de estar probando algo irrepetible. Una propuesta con carácter propio que consolida su sitio entre las coctelerías más estimulantes de Barcelona en 2026.





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