Lista de especias que deberían ser esenciales en tu despensa este año
- Irene Sánchez
- 19 ene
- 3 Min. de lectura

Abrir la despensa es, cada vez más, un acto creativo. En 2026 cocinar bien no depende tanto de técnicas complejas como de tomar decisiones inteligentes desde el origen del sabor. Y pocas decisiones influyen tanto como las especias que eliges tener a mano: pequeñas, potentes y capaces de transformar un plato sencillo en una experiencia memorable.
Vivimos un momento culinario marcado por la curiosidad global, la recuperación de recetas tradicionales y un interés renovado por perfiles sensoriales auténticos. Cocinamos lentejas, sí, pero con matices; hacemos bizcochos, pero buscamos contraste; preparamos guisos de siempre, pero con personalidad. Las especias son el hilo conductor entre lo cotidiano y lo extraordinario.
Por eso, más que acumular frascos olvidados, conviene construir una despensa con criterio. A continuación, proponemos listas funcionales de especias, pensadas para cocinar mejor, con intención y disfrute, durante todo el año.
Las especias para platos reconfortantes de invierno son las que aportan profundidad, calor y sensación envolvente. Aquí destacan el pimentón, el comino, la nuez moscada, la canela y el clavo. Son especias de fondo, ideales para guisos, sopas y cremas. El pimentón da color y umami; el comino aporta notas terrosas; la nuez moscada redondea purés; la canela y el clavo actúan casi como un abrazo aromático. Un truco sencillo: añadir una pizca de canela y clavo a un estofado de carne para lograr un sabor más profundo sin que resulte dulce.
Para una cocina global en casa, 2026 consolida especias que ya no son exóticas, sino cotidianas. El cardamomo, la cúrcuma, el za’atar, la sriracha en polvo y el ras el hanout permiten viajar sin salir de la cocina. El cardamomo es fresco y floral; la cúrcuma, terrosa y cálida; el za’atar aporta acidez herbácea; la sriracha en polvo ofrece picante limpio; el ras el hanout es complejidad pura. Una idea práctica: lentejas guisadas con cúrcuma y cardamomo para transformar un plato humilde en uno vibrante.
La repostería contemporánea abraza cada vez más las especias atrevidas. Vainilla en rama, anís estrellado, pimienta rosa, jengibre y semillas de hinojo permiten jugar entre lo dulce y lo salado. La vainilla realza sin empalagar; el anís aporta misterio; la pimienta rosa es delicada; el jengibre despierta el paladar; el hinojo refresca. Prueba un bizcocho de chocolate con jengibre y pimienta rosa para un contraste elegante y moderno.
En el día a día, las especias versátiles siguen siendo imprescindibles: ajo en polvo, orégano, tomillo, laurel y pimienta negra. Son la base silenciosa de sopas, salsas, arroces y proteínas. Bien usadas, no dominan, sino que sostienen el plato. La clave está en la frescura y en dosificarlas con intención, no por inercia.
Para quienes buscan ir un paso más allá, las especias “de autor” marcan tendencia en 2026. El sumac, los granos de paraíso, el ají molido, las flores secas comestibles o incluso la pólvora de cacao aportan acidez, picante controlado o notas amargas sofisticadas. Son ideales para introducir matices nuevos sin complicar la receta: un toque de sumac sobre verduras asadas basta para cambiarlo todo.
Al final, conocer tus especias es conocerte mejor como cocinero. Una despensa bien pensada no impresiona por cantidad, sino por coherencia. En 2026, cocinar con criterio es oler, probar y atreverse: cada especia es una oportunidad para contar una historia distinta desde el plato.





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