La herencia andalusí inspira la nueva carta de Cortijo Santa María 1962
- Roberto Buscapé
- hace 1 día
- 2 Min. de lectura

Cortijo Santa María 1962, el restaurante gastronómico de SO/Sotogrande Spa & Golf Resort, presenta nueva carta. La propuesta, llamada Al-Ándalus, toma como punto de partida la herencia andalusí y el cruce de culturas que ha marcado durante siglos la cocina del sur.
Al frente de este nuevo proyecto gastronómico están el cocinero con estrella Michelin Nicolas Isnard y el equipo que dirige Leandro Caballero, chef ejecutivo del hotel. Juntos firman una carta que combina producto local, referencias mediterráneas y sabores propios de la tradición árabe, bereber, judía y andaluza.
La idea no es reproducir recetas antiguas, sino traer esa influencia al presente con una cocina cuidada, reconocible y pensada para el restaurante actual. Especias, cítricos, frutos secos, hierbas aromáticas y salsas con carácter aparecen en distintos platos, siempre con el producto como base.
Entre las novedades figura la Rosa vegetal de verduras de temporada, una elaboración centrada en la huerta y en el trabajo con producto fresco. También destaca la Flor de atún rojo de Andalucía, marinada con comino y limón negro, y acompañada de harissa ahumada, una combinación que aporta intensidad sin tapar el sabor del pescado.
La carta incluye además platos de corte más tradicional, aunque revisados desde una mirada contemporánea. Es el caso del Ravioli de rabo de toro con dátiles Medjool y queso de cabra, donde el guiso se presenta en un formato más actual. En el apartado de pescados aparece el Pargo al horno Josper con chermoula y salsa de piquillos y naranja, una receta en la que el horno aporta potencia y los aderezos suman matices especiados y cítricos.
Otro de los platos principales es el Tajine de carrilleras de cerdo ibérico, preparado con dátiles, miel de tomillo y almendras. La elaboración remite a los guisos especiados del norte de África, pero con un producto muy ligado a la despensa ibérica.
La parte vegetal tiene un peso importante dentro de la nueva propuesta. El restaurante incorpora un Cuscús vegetal “real” de siete verduras y azafrán, unas Berenjenas estilo zaalouk reinterpretado y un Risotto cremoso de espárragos con aceite de argán. Son platos que amplían la carta y que muestran que la inspiración andalusí también puede leerse desde una cocina vegetal con identidad propia.
El apartado dulce mantiene la misma línea. La selección de postres se apoya en sabores vinculados a la repostería de influencia árabe. Entre ellos se encuentra el “Ali-babá” al Pedro Ximénez, un postre que une un guiño clásico con uno de los vinos más reconocibles de Andalucía.
Con esta carta, Cortijo Santa María 1962 refuerza su apuesta por la cocina regional andaluza y por una gastronomía que reconoce sus raíces sin quedarse anclada en ellas. Una propuesta que busca poner en valor la riqueza cultural de Andalucía desde un lenguaje actual, directo y ligado al territorio.
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